Opinión y sugerencias para mejorar de Proyecto social pedagógico Abedul.

La Ley de Dependencia impide la libertad de desplazamiento a
personas mayores y discapacitadas que padecemos severas limitaciones.

Los servicios de ayuda a domicilio y asistencia personal que los Planes Individuales de Atención Personal (PIA) que cada comunidad autónoma concede a las personas con un alto grado de limitación física (personas con discapacidad, personas mayores, etc..), en aplicación de la Ley de Dependencia, solo nos son concedidas en nuestro domicilio habitual.

No se si alguien con responsabilidad en la aplicación y desarrollo de la Ley de Dependencia ha pensado alguna vez en la importancia de que las personas con un alto grado de limitación física podamos contar con los servicios de ayuda que precisamos y se nos conceden a través de la Ley de Dependencia (servicios de ayuda a domicilio y asistencia personal) no solo en el domicilio habitual en el que residimos, sino también en cualquier lugar al que necesitemos o deseemos desplazarnos.

No puedo entender ¿por qué no se ha pensado en esto cuando se elaboró la Ley de Dependencia?. Si es una Ley de ámbito estatal; ¿porque no nos posibilita a los beneficiarios tener garantizada esta ayuda personal allá a donde precisemos o deseemos desplazarnos y no solo en nuestro domicilio habitual?

Considero lógico que una persona con un alto grado de limitación física o persona mayor dependiente que precise o desee desplazarse dentro del país, pueda solicitar en el municipio o ciudad de destino; los servicios que por su grado de dependencia y limitación tiene concedidos por la Ley estatal de Dependencia, o al menos, contratar a una persona para que le preste esos servicios, y después presentar esas facturas ante la administración responsable en la gestión de la Ley de Dependencia. Me parece que es algo lógico y de sentido común.

La lamentable situación en la que nos encontramos actualmente las personas con un alto grado de dependencia en España, implica nuestra privación de unos Derechos Fundamentales que cualquier ciudadano sin limitaciones tiene reconocidos y garantizados, como es la “libertad de movimiento”, lo que en definitiva supone para nosotros: permanecer en una situación de confinamiento en nuestros domicilios, sin posibilidad de ir a ningún lado, y sentirnos tratados “como un mero objeto”.

Todo ello a mi juicio contradice no solo las garantías contempladas en los Derechos Fundamentales de la Constitución Española (Arts 14, 19, 49), sino también la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (Arts 8, 19 y 20) que fue aprobada en New York y firmada y ratificada por España.
www.un.org/spanish/disabilities/convention/draftconvention.html

 
Propuesta para una solución:

Por todo, en base a la libertad de movimiento e igualdad de oportunidades y no discriminación que nos garantiza a todos la Constitución Española, así como a la mencionada Convención de la ONU, apelando sobre todo “al sentido común y al humanismo”, deseo plantear la necesidad de que a todas las personas mayores y discapacitados con un alto grado de dependencia que precisamos servicios de ayuda a domicilio y asistencia personal; se nos conceda la posibilidad de solicitar en la ciudad o municipio al que precisemos o deseemos desplazarnos; “los mismos servicios de ayuda a domicilio y asistencia personal que tenemos reconocidos y se nos prestan en el domicilio habitual". O alternativamente contratar esos servicios libremente y presentar las facturas de los mismos a los responsables de la gestión de la Ley de Dependencia en nuestra comunidad autónoma de residencia.

Ello nos permitirá la posibilidad de tener garantizados allá a donde precisemos desplazarnos, los servicios de ayuda que por nuestras limitaciones necesitamos, y salir del estado de confinamiento e imposibilidad de movilidad en el que actualmente estamos a causa de las restricciones que los modos actuales de gestión de la Ley de Dependencia nos imponen en los servicios de ayuda personal y domiciliaria.

 

Enrique González Blanco.
Proyecto social pedagógico Abedul 2012.
Afectado por gran discapacidad - Grado III de Dependencia.